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ÉDOUARD MANET (París 23 de enero/1832- País 30 de abril/1883)



<<El arte es un círculo y se ésta dentro o fuera por azares del nacimiento>> Manet

Pintor francés, su influencia en la pintura francesa y en el desarrollo del arte moderno, se debió a su forma de retratar la vida cotidiana, a su utilización de amplias y simples áreas de color y a su técnica de pincelada vivida. Es decir componía sus cuadros mediante pinceladas frescas de colores nítidos.

La obra de Frans Hals, Diego Velásquez y Francisco de Goya, fueron las principales influencias en su arte.

Empezó pintando temas de género como mendigos, pícaros, personajes de café y escenas taurinas españolas. Adoptó una técnica de pincelada directa en su tratamiento de los temas realistas.

Él comienza la gran aventura de la pintura moderna, liberada de los falsos convencionalismos. Fue el primero que actúo por reflejos, sólo expresaba aquello que sus sentidos percibían de forma inmediata. Poco importaba el motivo, la cuestión era pintar. Manet aspiraba a ser amado y reconocido por el público y la crítica.

En la época imperaba la burguesía, esta se oponía a todo lo nuevo, a todo lo que no comprendía.

Manet suprimió  las mediastintas y el claroscuro tradicional, para reemplazarlos por contrastes evidentes y audaces.

 Así mismo aprendió que los mejores coloristas eran aquellos que sabían emplear el color con mesura. Por otra parte, dos personas desempeñan un papel decisivo  en la evolución de la inspiración española que culminó hacia 1862 en la obra de Manet. En primer lugar, una modelo profesional Victorine Meurent y el poeta Baudelaire.

Manet criticaba a toda la burguesía hipócrita del momento. Él había retomado de Velásquez el procedimiento de “naipe”, que consiste por medio de la supresión de la línea de separación entre el plano del suelo y el del fondo, en disolver la profundidad para devolver a la obra la pureza de una superficie pintada.


Para Manet, la vida privada, íntima, era también pintura, tomar como tema el cuerpo femenino  dedicado por completo a sí mismo. Así mismo, le gustaba el ambiente  de los cafés y las cervecerías. La pintura valía por su expresividad, con pinceladas largas, Manet, colocaba a los personajes, fijaba los detalles en una armonía de tonalidades azules y pardas.

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